La cultura es una fuente de información y actuación creada por el ser humano para su desarrollo. Es un suministro cambiante, dispuesta a la innovación y la evolución, ya que el ser humano siempre tiene diferentes maneras de ver el mundo y de adaptarse a él. Es por ello que adaptándonos al cambio de una “nueva era”, se lleve consigo un cambio cultural, con nuevas aportaciones en cuanto a conocimiento y maneras de ver el mundo. Este punto de inflexión es el uso de Internet, y por lo tanto la aparición de una sociedad informatizada.
Esta nueva sociedad guiada por la tecnología, se presenta de una
manera globalizada, ya que supone la convergencia digital de toda la
información a escala mundial. Esto supone una revolución, la cual tiene como
núcleo básico la información y nuestra capacidad para gestionarla, Castells (1997).
Este hecho supone un avance en el modo de vida del ser humano,
pero a la vez crea una sociedad compleja en la que la información y el
desarrollo aumenta de una manera desacorde con el ritmo de pensamiento humano,
ya que está suponiendo una gran transformación en las personas y por lo tanto
en su cultura, lo cual parece ir por delante de la valoración de sus riesgos y
repercusiones sociales.
Estas repercusiones plantean algunos de los retos y desafíos que
presenta la Sociedad de la Información, los cuales se caracterizan por la sobreabundancia
de información, la dependencia de las nuevas tecnologías para el progreso
laboral, la omnipresencia de los “mass media” y la revolución en la
organización de los entornos laborales. Así pues, uno de los objetivos de la
educación actual debe consistir en desarrollar la competencia de saber buscar,
valorar, seleccionar, estructurar y aplicar la información con el fin de
afrontar las problemáticas que se presentan.
Este objetivo se puede lograr a través de las TIC, las cuales
forman parte de la cultura tecnológica que nos rodea y que por tanto configuran
la sociedad de la información.
Sus principales aportaciones se concretan en el proceso rápido y
fiable de todo tipo de datos, en la capacidad de almacenamiento, en la
automatización de trabajos y en la digitalización de toda la información. No
obstante, existen algunas circunstancias que limitan la expansión de las TIC,
algunas de ellas son la falta de formación, los problemas de seguridad y las
barreras económicas y culturales.
Por tanto, la sociedad de la información comporta nuevos retos
para el ser humano, entre ellos, la necesidad de una formación permanente, la
capacidad de organizar fuentes informativas y criterios de búsqueda y selección,
así como la oportunidad de aprovechar los nuevos medios para resolver problemas
que nos conciernen en la actualidad y difundir la cultura y el bienestar de la
sociedad con el uso de las TIC.
No hay comentarios:
Publicar un comentario