martes, 6 de diciembre de 2016

Proyecto de Innovación "Mejorar la convivencia en el aula"


1.  Introducción
Este proyecto está destinado a un grupo de alumnos de 1º de Primaria con el fin de mejorar la convivencia en el aula. Este proyecto surge de la problemática que existe en este aula debido a un alumno con problemas de conducta que desborda continuamente la clase y agrede física y verbalmente tanto a los compañeros como a los docentes.

2.  Análisis del contexto

·      Descripción del contexto social y educativo
El centro está ubicado en Algete, una localidad situada en la zona Nordeste de la Comunidad de Madrid. La ubicación cercana a Madrid conforma a Algete como un núcleo semi-urbano, aunque no ha dejado de ser un pueblo completamente rural.
El centro, por su situación dentro de la parte antigua del pueblo, da servicio a las familias del casco viejo y a otras que ocupan bloques de pisos próximos construidos en los últimos quince años. La dedicación laboral de los padres de los alumnos del centro es, en su mayoría, el sector terciario. Cabe destacar el elevado número de mujeres que carecen de trabajo remunerado del hogar. 
En resumen, el espectro social es, por tanto, muy variado, tanto económica como culturalmente y sociológicamente es también un pueblo con cierto grado de disgregación. El fenómeno migratorio no es especialmente relevante en la zona, ni en el centro; aunque viene siendo una circunstancia en alza que hay que tener en cuenta.

·      Descripción del ámbito donde se desarrolla el proyecto de mejor
Se trata de un grupo de veinticinco alumnos compuesto por pequeños grupos heterogéneos con arreglo a aspectos como la atención, los cambios de clase, el nivel de ruido… Actitudes que todavía no tienen muy adquiridas debido al cambio que supone el paso de cinco años a Primaria. Así mismo, se puede decir que el grupo es bastante participativo y cooperativo llegando a mostrar un gran interés por las tareas de clase. En el grupo no existen problemas de integración, la mayoría de los niños están contentos de estar con sus amigos, ya que se conocen desde cursos anteriores.

·      Diagnóstico o análisis inicial
Por lo general, es una clase muy simpática, empática y cariñosa donde ocurren pocos conflictos. La mayoría de ellos son provocados por un alumno con problemas de conducta que lo único que busca es llamar la atención y desbordar la clase. Este comportamiento está empezando a generar un cierto rechazo por parte del grupo.
Este alumno presenta una adecuada capacidad intelectual para avanzar en sus aprendizajes. Sin embargo, manifiesta un bajo nivel de tolerancia a la frustración, con una necesidad continua de movimiento y ciertas dificultades de concentración que le dificultan el respeto y el cumplimiento de las principales normas del aula y del centro. Esta conducta desemboca, en ocasiones, en agresiones verbales y físicas al maestro y a veces, a los compañeros. Del mismo modo, intenta destrozar todo lo que tiene a su alcance sin tener en cuenta las consecuencias posteriores. 
Todo ello determina unas necesidades educativas especiales que aconsejan una atención más individualizada de sus profesores. Estas necesidades están relacionadas con adquirir un mayor nivel de autocontrol y tolerancia a la frustración.
Algunas de las pautas que ha dado el Equipo de orientación Educativa y Psicopedagógica (EOEP)  tanto al ámbito familiar como escolar son: Dejar al niño espacio y tiempo para que se relaje y no se altere, proporcionarle algún cojín o peluche para que lo abrace y, una vez que se ha calmado, ordenar el material que haya tirado y en el caso de deterioro, arreglar aquello que haya roto. Por último, pedir perdón al maestro y a los compañeros, y si fuese en el hogar a los padres y hermanos.
No obstante, estas pautas no son siempre eficaces y en ocasiones, el conflicto se desborda de tal manera que hay que sacar al alumno de clase para evitar daños físicos y materiales. Del mismo modo, se le expulsa del aula para que sus compañeros no vean esa conducta y su imagen no quede dañada. Sin embargo, he podido observar el rechazo que está empezando a tener este alumno por parte del grupo en las actividades de clase y juego, ya que los compañeros tienen miedo a que pueda romper algo o que empiece a agredirlos sin motivo alguno. 

3. Objetivos
Objetivo general:
Mejorar la convivencia del estudiante en el aula.
Objetivos específicos:
o   Mantener una actitud correcta en clase,

o   respetar la autoridad del profesor,

o   mantener un trato correcto hacia los compañeros no permitiéndose en ningún caso el ejercicio de la violencia,

o   respetar los materiales que el centro ponga a disposición de los alumnos así como instalaciones.
 

4.  Estrategias y actividades

Actividad 1

Normas de convivencia en el aula
Esta actividad tiene por objetivo que los alumnos conozcan y valoren la importancia de las reglas y puedan analizar críticamente sus acciones y actitudes cotidianas en relación con los otros.
Para comenzar la actividad es preciso realizar una lluvia de ideas o un debate para elaborar unas primeras respuestas a las siguientes cuestiones:

·      ¿Qué son las normas?

·      ¿Para qué sirven las normas?

·      ¿Quién/es estable/en las normas?

·      ¿Solamente las autoridades pueden establecer las normas?

·      ¿Las autoridades tienen que cumplir las normas que establecen?

La segunda parte consiste en organizar los resultados del brainstorming y registrarlos de manera que queden visibles a toda la clase, por ejemplo en una cartulina o utilizando la PDI.
Una vez resueltas las cuestiones pasamos a la fase de presentación y búsqueda de nueva información. Para ello se procede a la visualización del siguiente  vídeo:


A continuación, con los grupos establecidos en clase los alumnos tienen que comentar con sus compañeros el contenido del vídeo. “¿Os sentís identificados con los personajes del vídeo? ¿Reconocéis tener actitudes hacia los otros como las que tienen los protagonistas? ¿Ocurre en el aula o en la escuela lo que ocurre en la breve historia contada en el vídeo? ¿Algunos de los protagonistas gana? ¿Quiénes pierden en la historia presentada?”
Después, los alumnos tienen que reflexionar sobre qué tipos de normas regulan la convivencia en el aula, cuáles son sus características y cómo se sanciona su cumplimiento.
La última fase de la actividad consiste en favorecer la reorganización de los esquemas de conocimiento de los estudiantes.
En grupos, tienen que elaborar una lista de normas de convivencia para su aula, para ello, tienen que tener en cuenta las situaciones conflictivas que se plantean cotidianamente entre los integrantes del grupo. Es importante que:
·      Las normas contemplen la relación entre alumnos y, entre alumnos y docente.
·      Las normas deben ser consensuadas. Por lo que es necesario que todos participen, alumno y docente.
La actividad está dirigida para los alumnos y el docente, El responsable de llevar a cabo la actividad es el docente preferiblemente el tutor del grupo. Los materiales o recursos a utilizar pueden ser cartulinas y pinturas, la PDI o el blog de clase en el caso de que hubiera. La actividad se divide en tres sesiones, pues es imprescindible dedicar un tiempo a cada fase y procurar que quede claro lo que se pretende trabajar en la actividad. Por otro lado, la realización de la misma no supone ningún coste económico.

 
Actividad 2

Analizar los conflictos

Las niñas y niños pequeños difícilmente entienden lo que es un conflicto. Les podemos ayudar hablando de sus quejas, preocupaciones, daños, incomodidades, etc. Y lo normal es que el docente ayude individualmente por separado a cada una de las partes implicadas a darse cuenta del problema que tienen. 
Analizar un conflicto con claridad y precisión es más difícil de lo que parece y es una condición imprescindible para avanzar por el camino de su regulación.  Habremos de conocer en qué consiste el conflicto, su intensidad y progresividad, los incidentes que ocurrieron, qué personas hay implicadas (conocerlas bien), cuáles son las necesidades y los sentimientos de cada una de esas personas, las diferentes percepciones, las circunstancias de tiempo y lugar, las causas, la evolución, las posibles consecuencias… Podemos encontrar conflictos de carácter intra-personal, interpersonal, familiar, comunitario, organizativo, grupal, racial o étnico, nacional, internacional… 
Habremos de cuidar especialmente los conflictos latentes difíciles de descubrir. Los diferentes elementos de su desarrollo frecuentemente están poco visibles.  En esta fase, que suele ser entre el docente y cada uno de los alumnos, son fundamentales las habilidades de mediación, preguntar y escuchar activamente y ayudar a buscar acuerdos por consenso.
Una herramienta que nos puede servir para analizar los conflictos son las siguientes actividades:
En la primera fase, debemos valorar la importancia de identificar con claridad el problema o el conflicto. Para ello, los alumnos tienen que observar dibujos fotocopiados de conflictos.  Después, deben comentar cada una de las escenas explicando lo que está pasando y lo que creen que sienten los personajes. 
El docente puede preguntar: “¿Cómo creéis que se sienten estas personas… contentas, tristes, enfadadas, asustadas? ¿Qué creéis que ha ocurrido antes de llegar a esta situación? ¿Alguna de vosotras ha tenido un problema parecido? ¿Quién lo quiere contar? ¿Qué hicisteis para solucionarlo?
El docente tiene que pedir que se defina con claridad el problema: “Así que el problema era que…  Después de definir el conflicto podemos proponer soluciones posibles para que las dos partes estén contentas.  Y la solución que encontraste fue…
Es más fácil resolver un problema si se tiene una comprensión clara de en qué consiste el problema. Esto se consigue reuniendo datos y decidiendo cuáles son las necesidades de las personas que tienen el problema.
 
La segunda fase consiste en diseñar un cartel grande con recuadros para colocarlo en la pared. En el eje vertical figuran los nombres de las personas del grupo. En el eje horizontal hay que colocar algunos comportamientos habituales que nos molestan y algún espacio en blanco para que alguien escriba otro comportamiento negativo menos habitual. En ellas pueden figurar conductas como: NO ESCUCHARME, INTERRUMPIRME, NO DEJARME JUGAR, DECIRME LO QUE TENGO QUE HACER…
Cada alumno debe hacer una marca en el recuadro que cruza entre su propio nombre y el comportamiento que quiere denunciar. Puede haber un espacio al final para que cada uno escriba con quién tuvo el conflicto y lo que sucedió. El docente tiene que mirar con frecuencia a las tablas (una vez al día) para comentar lo sucedido y a lo largo de la semana comprobar si aumentan o disminuyen las denuncias y qué tipo de denuncias son más frecuentes para trabajar algo esos conflictos.

Reflexión: ¿Qué os ha parecido esta actividad? ¿Nos ha servido para algo? ¿Ha sido fácil? ¿Ha sido difícil? ¿Hemos escrito todo lo que queríamos escribir? ¿Los apuntes que aparecen son reflejo de lo que pasa en nuestro grupo? ¿Nos damos cuenta de los conflictos y quejas que tenemos? ¿Qué importancia tiene darse cuenta de los conflictos que tenemos y expresarlo? Cuando tenemos un conflicto con alguien, ¿Lo decimos? ¿Qué dificultad tenemos para decir los conflictos que tenemos? ¿Podemos hacer algo para expresar mejor lo que nos pasa?  
La actividad está destinada a los alumnos. El responsable de llevarla a cabo es el docente. Los materiales a utilizar son cartulinas e imágenes de conflictos. La actividad se divide en dos fases, la primera sólo va a durar una clase mientras que la segunda se va a desarrollar durante todo el curso.

Actividad 3

Taller de resolución de conflictos

Una vez que los alumnos saben identificar con claridad los conflictos y tienen en conocimiento las normas y su debido cumplimiento, es necesario, llevar a cabo juegos y actividades a través de los cuales los alumnos aprendan habilidades para la resolución de conflictos.
En este taller se desarrollan actividades de relajación, cooperación, habilidades sociales, expresión de afectividad… Se trabajan cuestiones sobre cómo acercarse, conocerse, confiar, apoyarse, divertirse, relajarse, reflexionar, empatía o paréntesis. Del mismo modo, se trabajan los sentimientos de miedo, de empatía, y técnicas para romper las barreras que forman los miedos. Además, se trabaja el concepto del objetivo de la resolución y el acuerdo mutuo.
La actividad está destinada tanto a alumnos como a docentes. El taller lo imparte un equipo externo al colegio contratado por el mismo. La duración del taller depende del equipo a contratar, lo ideal sería realizarlo una vez a la semana durante un mes. En este caso, sí habría un coste económico el cual lo puede subvencionar el colegio o las propias familias hacer una pequeña cooperativa para llevarlo a cabo.

Actividad 4

Taller de meditación

La meditación es una herramienta excelente para aprender a manejar las emociones y los conflictos surgidos en el aula, encauzando la energía de cada situación.  
Con la práctica y con el tiempo genera: Un estado de mayor seguridad, relajación y confianza en sí mismo, se estimula la concentración, la atención mental y se reduce el nivel de tensión. Se mejora la convivencia, tolerancia, responsabilidad, colaboración, respeto, confianza, autodisciplina y conocimiento de sí mismo. Se aprende a manejar el estrés.
En esta actividad se pretende brindar a los alumnos una serie de técnicas que les serán beneficiosas a lo largo de toda la vida fomentando el aprendizaje, la memoria, la autoconciencia, el equilibrio emocional, la capacidad de concentración y la creatividad y, por encima de todo, su sentido de armonía, paz interior y control del stress. 
La meditación, por tanto, posee el potencial necesario para sacar de los niños todo lo bueno que realmente atesoran en su interior.
La actividad está destinada a los alumnos y al docente. El taller tiene que ser impartido por un profesional, éste puede ser un padre o madre, algún profesor o algún conocido experto en el tema. Por tanto, el coste económico es dependiente de la persona que lleve a cabo el taller. La duración de la actividad sería una vez por semana consensuado con el tutor de clase para no interferir en el resto de clases y en el aprendizaje de los alumnos.


5.  Evaluación

La evaluación que sigue este proyecto es formativa y final, es decir, cada sesión va a tener su propia evaluación con el fin de conocer la evolución de los alumnos y comprobar si se está haciendo lo correcto para alcanzar el objetivo de mejorar la convivencia en el aula. Del mismo modo, las actividades van a tener una valoración final así el docente tendrá una visión más general de lo realizado durante las actividades así como de su efectividad.
El instrumento utilizado para realizar las evaluaciones va a ser el cuestionario con preguntas abiertas.
La muestra va a ser el grupo de 25 alumnos.
La temporalización del proyecto va a ser del curso entero. La primera actividad se va a desarrollar en la primera semana con el fin de conceptualizar a los alumnos y fijar los conocimientos. A partir de la segunda actividad, empezará el desarrollo del proyecto de una manera progresiva y significativa que durará todo el curso escolar. A excepción de la tercera actividad, la cual solo tendría una duración de un mes.

 

Realizado por María Villaverde López
 

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